Cada una de tus experiencias tiene su lugar en tu vida.

A veces al mirar el pasado, lo podemos hacer sintiendo arrepentimiento o rechazo por algunas situaciones, y la verdad es que, en nuestra vida nada es desperdicio, todo tiene su lugar.



Cuando juzgas el pasado.


Durante el mes de enero, hice un ejercicio para revisar dónde me encontraba (y donde me encuentro todavía) en las diferentes áreas de mi vida y reflexionar hacia dónde quería ir. Sin darme cuenta, caí en la trampa de revisar el pasado desde un "...y si hubiera hecho algo diferente..." Definitivamente, nuestras decisiones del pasado son las que nos han traído a este presente, y si hay algo que no nos gusta, el momento para comenzar a cambiarlo es AHORA, no en el pasado. Y juzgándolo, lo perpetuamos en vez de liberarlo.


Recordé que, mis conocimientos y herramienta en coaching y espiritualidad no están ahí de adorno, o para contárselo a los demás, sino están ahí para convertirse en sabiduría a través de mi propia experiencia. Recordé no juzgarme, no ser tan dura conmigo misma, recordé la palabra compasión. Cada decisión que yo tomé, y te aseguro que cada decisión que tu has tomado, ha sido la más adecuada con la información y la madurez que tenía en ese momento. ¿Puedes tu recordar ser compasiva contigo misma? Sin importar dónde estes parada al día de hoy.


Darte cuenta que todo es perfecto.

Hay que aceptar que la vida a veces duele. Pero si eres sincera contigo misma, vas a reconocer que ese dolor fue lo que te hizo moverte hacia adelante. El dolor tiene significado y propósito, y tú decides el que le vas a dar. Eckhart Tolle - reconocido autor de enseñanzas espirituales, uno de mis favoritos - dice, palabras mas palabras menos, que si no has decidido todavía por el AMOR (amor a ti y amor al otro) es porque no has sufrido lo suficiente. Me pareció una frase dura, y la sigo considerando así, pero reconozco que cada día la vida me muestra que es así. Puedes darte cuenta por ti misma, y tomar decisiones conscientes de ver el dolor como la brújula que te guía a tu reconexión contigo misma, con tu esencia.


Si quitas tus experiencias de dolor, la mayor parte de tu madurez y sabiduría también se irán con ellas. Un buen indicador de que tan en paz estas con tu pasado, es probando si puedes agradecerlo, con cada una de sus experiencias, ya que te hacen la persona que eres hoy. Cuando lo veo así, entiendo que todo es perfecto.


Quisiera compartir contigo una experiencia reciente, para ello te presento mi planta de orquídeas. Como podrás ver, esta ya en proceso de abrir muchos botones con flores, pero ese es el final de la historia.


En diciembre, la planta ya estaba de hecho lista para darnos una ramita con flores para navidad. Me sentía emocionada, "¡qué bonita!" pensaba. Sin embargo, al mover la mesa para darle espacio al árbol de navidad, hemos tropezado (mi pareja y yo) la planta con la ventana, y se partió la ramita con los botones (creo que vas a poder notar donde se rompió si ves la foto con detalle). Hice de todo para intentar volver a pegar la ramita, pero no agarró, y para finales de diciembre ya desistí.


Vas a pensar que estoy loca, pero después del incidente, yo le hablaba, le pedí perdón por el accidente, y le decía que aún así, sin sus botones, seguía siendo hermosa. Te puedo decir que esa plantita sabe más de la vida que yo, y me dio la más hermosa sorpresa, de su misma rama rota, nacieron dos ramas nuevas, que son las que ves en la foto.


Te puedo decir que esta experiencia tan simple de la vida cotidiana - estoy segura que no soy a la primera que le pasa ni la última - me llegó a lo profundo del alma, probablemente porque me sentí identificada con ella, con la planta, y me inspiró a seguir cultivando una relación más sana conmigo misma.


¿Moraleja?


Sentí que yo no era capaz de tratarme como traté a la planta, dándole palabras de amor a pesar de su pérdida. Conmigo, si no estoy produciendo, haciendo, mostrando (puro ego aquí) es como si mi valor disminuye. Si pierdo algo que considero parte de mí, me cuesta soltar, me apego a mi vieja versión - si no soy ella ¿quién soy?. Y así, como con la planta traté de volverle a pegar la ramita, a veces creo que no puedo soltar esa parte de mí. Pero la plantita tomó su decisión y aceptó lo que había perdido. Se tomó su tiempo "sin producir", soló SIENDO, EXISTIENDO, aceptando cada momento tal y como era, para luego renacer doblemente hermosa.


¿Podemos darnos esa oportunidad a nosotras mismas? La vida siempre tiene algo mejor planeado para nosotras, si de verdad honramos cada experiencia.



¿Y ahora qué?


Estamos en momentos de incertidumbre para todos, y es válido cometer errores. Evita limitar tu futuro concentrando tu energía en lo que no hiciste o en lo que no salió bien. En lo posible, reflexiona sobre el ¿para qué? de esa experiencia, para extraer el aprendizaje y seguir adelante. Recuerda que también vendrán futuros errores, así que no te juzgues, estas haciendo lo mejor que puedes con la información y la madurez que tienes hoy.


Recuerda darte tus espacios de descanso, de sólo SER. En esos momentos te desconectas de la "imagen" que tienes de ti misma, de tu historia, y te reconectas con tu interior, con tu verdadera esencia, la que tiene un potencial puro. Desde ahí, todo es posible, porque todo es amor, sin importar el mundo exterior. Y sólo a través de tu mundo interior es que puedes hacer cambios afuera, porque son solo su reflejo.


#todoesperfecto #oportunidad #poderinterior #compasion #honromipasado

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